Aumenta el sexo sin condón en personas con VIH en Cuba

Aumenta el sexo sin condón en personas con VIH en Cuba

Las personas que han sido diagnosticadas con VIH en Cuba utilizan menos el condón que antes, aunque tienen información sobre la efectividad de esta herramienta en frenar la transmisión del virus. Así lo descubrió una encuesta realizada por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de la Isla, publicada a finales del año pasado.

Según informa la agencia de noticias Inter Press Service en Cuba, casi 11 mil 500 personas que viven con VIH respondieron a una serie de preguntas, aplicadas en el año 2018 a una muestra representativa y proporcional a la prevalencia del VIH en el país, ya que 73.4% de quienes respondieron eran hombres y 26.6% eran mujeres.

El equipo de investigación encontró que de 2012 a 2018 disminuyó el uso del condón en las relaciones sexuales de las personas con el virus, ya que si bien sólo 81.4% de los hombres y 78% de las mujeres dijeron usar condón en todas sus relaciones sexuales, estas cifras eran aún más bajas que las encontradas seis años antes, cuando 86.1% de ellos y 81% de ellas lo utilizaban siempre.

Estos datos resaltan el hecho de que “tener información sobre el VIH, el modo en que se transmite y la forma en que es posible reducir el riesgo de infección, son condiciones necesarias sin las cuales sería imposible evitar la propagación del virus, pero no basta con ello”, señaló el estudio.

A esto se suma que el porcentaje de población con VIH que tuvo sexo por transacción en el último año aumentó de 7.8% en 2012 a 11.5% en 2018, lo cual indica que la falta de protección también se presenta en las relaciones sexuales comerciales.

“Además, contrario a lo esperado, al comparar el uso del condón con uno u otro tipo de pareja sexual resulta relativamente menos frecuente el uso del condón en las relaciones sexuales transaccionales que cuando no media una transacción”, alertó también la investigación.

Sobre las características demográficas, se observó que las personas con menor nivel de educación y las más jóvenes fueron las que se protegieron menos, tanto a sí mismas de una reinfección como a otras personas de una posible infección. Esto representa una alerta, dijeron los investigadores, que indica que es necesario seguir abordando el tema del uso del preservativo en las comunidades de personas que viven con el VIH.