¿Cada cuándo deberías hacerte la prueba de VIH?

¿Cada cuándo deberías hacerte la prueba de VIH?

Una de las cosas que nos ha enseñado la actual pandemia es a abordar los miedos que provoca hacerse una prueba de detección. Si alguien comienza con fiebre, tos y dolor de garganta, es muy posible que sospeche tener COVID, pero también puede tener miedo de comprobarlo mediante una prueba.

La de las pruebas de VIH ha sido una historia parecida. Al inicio de la epidemia, cuando el virus se concentraba en poblaciones ya de por sí discriminadas y además no existían tratamientos, era un tabú tan grande que la gente vivía en negación. “No necesito hacerme una prueba porque yo no hago esas cosas”.

Por fortuna, la percepción se ha ido modificando, y tanto las organizaciones civiles como los gobiernos de muchos países trabajan para que la prueba de VIH sea vista como una prueba más, que ayudará a conocer el estado de salud y a actuar en consecuencia.

El riesgo determina la frecuencia

En general, se recomienda que todas las personas se hagan una prueba de VIH al menos una vez en su vida como parte de una evaluación de salud. Sin embargo, los factores de riesgo presentes en la vida de cada persona van modificando la frecuencia recomendada para las pruebas.

No hay que olvidar que las pruebas de VIH, ya sea que se realicen en las instituciones públicas o en organizaciones civiles, son insumos de salud que deben ser bien aprovechados. Si alguien es muy joven y no ha tenido una vida sexual activa, no se ha sometido a una cirugía, no ha usado drogas inyectables y no tiene una madre o padre con VIH, el riesgo de que se haya infectado es muy bajo, por lo que no tendría sentido realizarle una prueba.

Por el contrario, si una persona (de cualquier edad) tiene una vida sexual activa y no ha utilizado condón en todos sus contactos, puede sugerirse que se haga la prueba una vez al año.

Para aquellas personas que tengan prácticas de mayor riesgo, como sexo anal sin condón, sexo anal con múltiples parejas o inyección de drogas intravenosas, podría ser benéfico que se realizaran la prueba con más frecuencia, cada seis o incluso cada tres meses.

Ahora que si tú estás seguro de haberte expuesto al VIH por alguna de sus vías de transmisión, es recomendable que te hagas una prueba a los tres y otra a los seis meses de la exposición, si la primera sale negativa.

El resultado de la prueba te brinda certeza, cualquiera que sea el resultado. De ser negativo, dejarás de preocuparte y tomarás mejores medidas para tu protección. Y en caso de ser positivo, podrás iniciar atención médica lo más rápido posible, lo cual te mantendrá saludable por mucho tiempo.

Si quieres hacerte una prueba de VIH gratis y saber más sobre cómo puedes protegerte, recuerda que AHF América Latina y el Caribe está presente en 11 países de la región. Localiza la nuestra oficina más cercana o escríbenos por Whatsapp.