Clamidia, todo lo que hay que saber

Sheila
Sheila

La clamidia es una infección de transmisión sexual (ITS), por tanto, cualquier persona que tenga una vida sexual activa puede adquirirla. Sin embargo, la infección es más común en algunos grupos, como las mujeres, las personas jóvenes y los hombres gay y bisexuales.

Por fortuna, la clamidia se puede tratar y curar fácilmente. Cuando no se trata, puede causar complicaciones a largo plazo, como la infertilidad. También puede aumentar la probabilidad de transmitir o adquirir el VIH.

Transmisión de la Clamidia

La clamidia es causada por una bacteria llamada Chlamydia trachomatis. Se puede transmitir a través del semen, el líquido preeyaculatorio o los fluidos vaginales, en prácticas como el sexo anal, oral y vaginal si no se utiliza un condón.

También es posible la transmisión si se comparten juguetes sexuales sin lavarlos o cubrirlos con un condón nuevo cada vez que cambian de persona a persona. De hecho, la clamidia se puede contraer sin necesidad de penetración, por el contacto piel con piel con una persona que tiene la infección.

Las formas en las cuales no se transmite la clamidia son besos en la boca o abrazos, ni al compartir toallas o cubiertos.

En el caso de las personas que viven con VIH y no reciben tratamiento para ese virus, la clamidia no tratada puede aumentar las probabilidades de que transmitan el VIH. Esto se debe a que las ITS que no se tratan pueden aumentar la cantidad de virus (carga viral) en los fluidos sexuales.

En quienes no viven con VIH, tener clamidia puede aumentar la probabilidad de que se infecten con VIH si se exponen al virus.

Prevención de la Clamidia: Medidas Importantes

Usar condón para la penetración anal o vaginal, o una barrera de látex para el sexo oral (la cual puedes hacer también a partir de un condón) son formas de evitar la transmisión de la clamidia.

Además, recuerda que no es conveniente compartir tus juguetes sexuales, pero si lo haces, lávalos o cúbrelos con un condón nuevo antes de que alguien más los use.

Cuando tienes una vida sexual activa, es recomendable que te realices pruebas periódicamente para detectar la clamidia y otras ITS. A las personas con VIH se les sugiere realizarse una revisión de salud sexual al menos una vez al año. Asimismo, se aconseja que los hombres gay y bisexuales que tienen relaciones sexuales sin condón, incluyendo sexo oral, con parejas nuevas o casuales, acudan a una revisión de salud sexual cada tres meses.

Síntomas de la Clamidia: Lo que Debes Saber

La clamidia puede afectar el ano, el pene, el cuello del útero, la garganta y los ojos. Sus síntomas suelen aparecer entre una y tres semanas después de la infección. Sin embargo, muchas personas que tienen clamidia no saben que la tienen, esto porque más del 75% de las personas no presentan síntomas.

Cuando sí los hay, los síntomas de la clamidia pueden incluir una secreción lechosa que sale de los genitales y dolor al orinar. La secreción del pene es más común que la de la vagina. Otros síntomas menos comunes son dolor o inflamación en los testículos.

El dolor en la espalda baja y en el abdomen podrían ser síntomas de esta infección, así como el sangrado vaginal durante el sexo, el sangrado entre menstruaciones y un sangrado más abundante durante la menstruación.

Cuando la infección se ha alojado en el ano, puede haber sensibilidad alrededor de éste y también secreción. La infección en los ojos causa inflamación, secreción y dolor. La infección en la garganta es poco común y generalmente no presenta síntomas.

Si la clamidia en la vagina no recibe tratamiento, puede llevar a la enfermedad inflamatoria pélvica, una infección de la parte superior del sistema reproductor de personas con vulva, que puede causar dolor pélvico crónico, infertilidad y embarazo ectópico (embarazo que se establece fuera del útero). La clamidia no tratada también puede causar problemas en los testículos y provocar una disminución de la fertilidad o infertilidad.

Tratamiento Efectivo para la Clamidia

La clamidia se trata con antibióticos, los cuales resultan muy efectivos para erradicarla. Es importante tomar todo el tratamiento completo para asegurarse de que la infección se elimine totalmente, y no generar resistencia en la bacteria.

Para prevenir la reinfección, no se deben tener relaciones sexuales sin condón hasta una semana después de haber terminado el tratamiento. Si tu pareja aún no se ha hecho una prueba o no ha recibido tratamiento, es posible que debas abstenerte durante más tiempo, o bien, usar condón en todos tus encuentros.

Recuerda que tu salud sexual está en tus manos, protégete y evita exponerte a riesgos mayores, como la infección por VIH. Y si quieres hacerte una prueba gratuita o quieres condones sin costo, en AHF América Latina y el Caribe los tenemos para ti. Localiza nuestras oficinas más cercanas a ti y conoce todos nuestros servicios.