Consumo de alcohol, ¿cuál es su relación con el VIH?

El consumir alcohol, al igual que otras sustancias que alteran la conciencia, ha sido relacionado con el VIH de diferentes maneras. El primer punto de cruce surge con el posible aumento del riesgo de adquirir el VIH después de ingerir alcohol. Quizás por esto la Secretaría de Salud de México, a través del Consejo Nacional contra las Adicciones (Conadic), dedica un artículo en su sitio web a abordar la manera en que las bebidas alcohólicas pueden incidir en la posibilidad de contraer el VIH, de transmitirlo o de no procurar su control.

Ayuda momentánea 

En un primer momento, señala la institución, el consumo de alcohol facilita comportamientos riesgosos, tales como las relaciones sexuales sin protección o el uso compartido de jeringas para suministrarse drogas inyectadas, las dos principales vías por las que se transmite la infección.

Puede impactar en la progresión de la infección

También en personas que ya viven con el VIH, el consumo excesivo de alcohol puede tener un impacto en la progresión de la infección, efectos que ya han sido ampliamente estudiados. “El alcohol podría afectar negativamente a la función inmunológica en personas con VIH a través de varios mecanismos, entre los que se incluye el incremento de la replicación del VIH en las células inmunes”, advierte el artículo.

Afecta la adherencia al tratamiento

Además, cuando una persona ya diagnosticada inicia su tratamiento antirretroviral, el consumo frecuente o excesivo de alcohol interfiere con su adherencia al tratamiento, es decir, puede provocar que la persona deje de tomar sus medicamentos de manera rigurosa, lo cual da espacio para que el virus aumente su replicación y esto podría llevar a un empeoramiento de la infección.

Puedes caer en un círculo vicioso

Un fenómeno interesante que también se ha observado es que los mecanismos inflamatorios causados por el VIH pueden estimular el consumo excesivo de alcohol, mientras que éste, a su vez, incrementa la neuroinflamación, poniendo a la persona en un círculo vicioso.

Por todas estas razones, el Conadic considera importante promover la detección oportuna de consumo problemático de alcohol entre personas con VIH, además de hombres que tienen sexo con hombres, personas transexuales y personas que se dedican al trabajo sexual, pues abordando una posible adicción se estarían evitando otra serie de riesgos relacionados específicamente con el virus.

 

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