Descubren fallas en medicamento preventivo del VIH

Luego de que, a finales del año pasado se confirmara la efectividad de un inyectable bimestral para tratar el VIH, nuevos datos han surgido y puesto en duda su utilización en ciertas áreas del control del virus.

La Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos lo había aprobado a principio de este año como tratamiento para el VIH, con una inyección administrada cada dos meses, en lugar de los tratamientos orales que, hasta la fecha, deben tomarse a diario.

El fármaco, llamado cabotegravir, estaba siendo probado también para utilizarlo como profilaxis pre exposición (PrEP), es decir, un tratamiento que previene la adquisición del VIH por parte de personas sanas, y se utiliza antes de exponerse al virus. Hasta el momento, la PrEP también debía tomarse a diario, de manera que recibir una inyección bimestral parecía una excelente alternativa, sobre todo en cuanto a la dificultad de cumplir con el tratamiento oral durante periodos prolongados.

Sin embargo, el equipo de investigadores que buscaba probar la efectividad de cabotegravir como PrEP reportó que un nuevo análisis les mostró ciertas fallas importantes. Es verdad que en una población estudiada de 4 mil 570 personas, sólo 4 contrajeron el VIH a pesar de recibir cabotegravir, pero lo más relevante es que estas personas tuvieron la infección al menos un mes antes de que las pruebas pudieran detectar al virus.

Y más aún, durante ese tiempo, el VIH desarrolló resistencia a cabotegravir y a otros tratamientos altamente similares, de acuerdo con lo reportado en el portal web de la prestigiada revista científica Nature. El grupo de investigación cree que el fármaco suprimió tanto al virus que evitó que fuera detectado en las pruebas durante las etapas más tempranas de la infección.

Estos hallazgos, presentados en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI), una de las más importantes cumbres científicas en torno al VIH, llegan en el momento en que otros compuestos están por comenzar a ser estudiados para su uso como PrEP.

Por esto, el doctor Raphael Landovitz, líder del estudio de cabotegravir, advirtió que es necesario que los nuevos ensayos monitoreen a sus participantes con pruebas de VIH más sensibles de lo usual, para evitar que esta situación se repita.