El trasplante fecal mejora la flora intestinal en personas con VIH

El sistema inmunológico de las mucosas, como es el caso del recubrimiento intestinal, es severamente afectado después de una infección aguda por VIH. Por esto, fue un gran hallazgo encontrar que el trasplante de bacterias intestinales (el cual se realiza a través de cápsulas) mejora la composición de la microbiota del intestino en personas seropositivas, lo cual podría tener beneficios a largo plazo.

El descubrimiento lo llevó a cabo un equipo de especialistas del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, el Grupo de Estudios del Sida de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica y GeSIDA.

La infección por VIH es considerada una enfermedad inflamatoria crónica en la que la disfunción inmunológica crónica lleva a una inflamación persistente, lo que expone a la persona a un mayor riesgo de mortalidad. Dicha disfunción inmunológica parece estar directamente relacionada con el microbioma (o microbiota), es decir, el conjunto de microorganismos que se encuentran de manera natural en diversos puntos del cuerpo, en este caso, el intestino.

Es por esto que en la investigación sobre VIH se ha buscado la forma de reducir los daños en el microbioma, con el fin de controlar las consecuencias negativas de la inflamación a largo plazo.

De acuerdo con el Dr. Sergio Serrano, coordinador del estudio, la microbiota intestinal no es pasiva frente a una infección por VIH, sino que desempeña un papel activo en la progresión de la enfermedad. Por lo tanto, la modulación de la microbiota intestinal “es una estrategia para mejorar los resultados clínicos en personas que viven con el VIH”, dijo el médico al periódico ABC, de España.

La hipótesis del estudio era que el trasplante de microbiota fecal era más eficaz que las estrategias alimenticias para mejorar los microorganismos intestinales en personas con VIH. Esta alternativa no se había explorado antes de esta investigación. El resultado fue satisfactorio ya que la toma de cápsulas es una estrategia no invasiva, bien tolerada y segura de administrar, además de que no tiene efectos adversos graves y, lo más importante, disminuye las alteraciones en la microbiota intestinal derivadas del VIH.