If you have HIV, treatment should start now

If you have HIV, treatment should start now

“Si me diagnosticaron VIH, ¿cuánto tiempo puedo esperar para empezar mi tratamiento?”, es una de las preguntas más frecuentes que hacen las personas que reciben esta noticia. La respuesta corta es: nada. No deberías esperar nada.

Actualmente, el estándar a seguir es la regla “test & treat”, o en español, “detectar y tratar”, que significa que en cuanto alguien recibe un diagnóstico de VIH, debería ser canalizado de inmediato a una institución donde iniciar su proceso para recibir los medicamentos antirretrovirales cuanto antes. De esta forma se preservará mejor la salud y la calidad de vida.

Algo de historia

Durante los primeros años de los tratamientos antirretrovirales, se creía que alguien con VIH no los necesitaba sino hasta que su conteo de células CD4, es decir, las células de defensa del cuerpo que son atacadas por el virus, bajara a ciertos niveles (en general, se tomaba como parámetro el tener menos de 250 células/mm3 de sangre).

Esto, en parte, se debía a que los primeros medicamentos usados contra el VIH tenían importantes efectos secundarios y se relacionaban con ciertas afectaciones en el organismo, tales como problemas cardiovasculares, neuropatía y otras, por lo que se posponía el inicio hasta que se consideraba necesario fortalecer el sistema inmunológico.

Sin embargo, los equipos científicos comenzaron a preguntarse qué sucedería si se iniciaba el tratamiento mientras los niveles de CD4 estaban más altos, y los estudios revelaron que mientras mayores eran esos niveles, mayor era el beneficio del tratamiento antirretroviral, por lo que fueron subiendo los estándares para iniciar la medicación, hasta llegar al criterio actual, que es iniciarla en cuanto se detecta a la persona con VIH.

Tratarte es lo mejor

A lo largo de muchos años también persistió el mito que decía: “lo que mata a la gente no es el sida, sino los antirretrovirales”. Nada más lejos de la realidad. Aunque los primeros medicamentos eran más complicados de tomar (muchos comprimidos y varias dosis al día) y tenían efectos secundarios más marcados, desde su aparición se han salvado millones de vidas que se habrían perdido de no haber estado disponibles los tratamientos.

Hoy en día, ese mito tiene menos valor que nunca. Los fármacos más modernos constan de un solo comprimido al día que contiene todos los medicamentos necesarios (por lo regular, tres o más), además de que sus efectos secundarios son muy poco frecuentes y se superan rápido.

En todo caso, siempre deberías hablar con el personal de salud si notas algún síntoma nuevo en tu cuerpo a partir de que comiences el tratamiento antirretroviral, pues ellos podrán decirte cómo controlarlo y verificar si de verdad se debe a los medicamentos que estás tomando o si podría haber otra causa.

Lo más importante es que busques información confiable y actualizada sobre el tratamiento para que no te quedes con ciertos prejuicios que pueden ser un obstáculo para la buena atención de tu salud. Puedes preguntar directamente a tus médicos o bien, buscar algún grupo de autoapoyo donde otras personas con VIH que ya tienen más experiencia te orientarán para vencer los miedos.

Recuerda que iniciar tu tratamiento antirretroviral cuanto antes una vez que has recibido tu diagnóstico es tu derecho, y es lo indicado por todos los lineamientos internacionales en materia de VIH. Si tienes dudas sobre cómo iniciarlo o si por alguna razón lo suspendiste y deseas retomarlo, en AHF América Latina y el Caribe podemos ayudarte. Acércate a nuestras oficinas en tu país o escríbenos por Whatsapp.