Las mujeres y sus razones para compartir su status

Las mujeres y sus razones para compartir su status

Uno de los dilemas principales alrededor de un diagnóstico del VIH es el comunicarlo a otras personas. Es verdad que cada quien tiene una situación individual que lo lleva a decir o no que vive con el virus, pero estas circunstancias también suelen variar según el grupo al que pertenezca la persona.

La noticia no se toma igual para un hombre gay, una mujer casada, un profesional de la salud o alguien menor de edad. Cada entorno ofrece panoramas muy diferentes.

Mujeres que viven con VIH

En el caso de las mujeres, hay que tomar en cuenta las condiciones en las que la mayoría de ellas adquiere el VIH. Muchos estudios epidemiológicos han mostrado que la vía más común de transmisión hacia ellas es la vía sexual, y que con frecuencia ese contacto se da con su pareja estable. Algunas mujeres se enteran de que tienen el virus al acudir a sus controles de embarazo, por lo que resulta totalmente una sorpresa.

Por supuesto, hay otros casos donde las mujeres se dedican al trabajo sexual y no usan protección, o donde usan drogas inyectables, por lo que dependiendo del contexto de su infección, decidirán si comparten su diagnóstico con su pareja.

Los casos son diferentes

Según un estudio hecho en Sudáfrica, país en que, según datos del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) 1,500 mujeres y niñas adquieren el VIH cada semana, los motivos para hablar de este diagnóstico son variados.

Hay un escenario donde la mujer ya ha sido diagnosticada antes y comienza una nueva relación de pareja. Cuando le comunica al hombre sobre el VIH, lo hace con intención de ser honesta y de dar una muestra de la intimidad que quiere para su relación. Sin embargo, esta situación no está libre de incertidumbre, sentimiento de vulnerabilidad, necesidad de apoyo para lidiar con la carga del diagnóstico o simplemente saber si su pareja la aceptará o no con el virus.

Casos en pareja difíciles 

Otro escenario totalmente diferente es ese donde las mujeres se enteran de que han adquirido el VIH en su actual relación, como resultado de una “traición” del hombre. En este caso, el momento del diagnóstico se vuelve una confrontación, y las mujeres del estudio hablaron de la confianza rota, de infidelidad y de reevaluar si se quedaban o no en esa relación. En estas situaciones, algunos hombres se ven forzados a admitir que sabían que tenían el VIH y que quizás encontraron muchas dificultades para decirlo antes.

En estos dos contrastantes contextos, que no son exclusivos del continente africano sino que pueden extrapolarse a muchas sociedades, puede ser útil buscar ayuda profesional. Ya sea en lo individual o en pareja, mirar la situación desde otro ángulo puede ayudar a procesar de mejor manera y a superar algo que puede comenzar como un obstáculo, pero que finalmente es un elemento más que se ha integrado a la vida de esa persona.
En AHF América Latina y El Caribe ofrecemos consejería y grupos de apoyo en algunos de nuestros centros y aliados. Si cuentas con un diagnóstico positivo y quieres ayuda, escríbenos o visítanos. No estás sola.