Personas con VIH en Latinoamérica tienen mejor esperanza de vida

Personas con VIH en Latinoamérica tienen mejor esperanza de vida

Las personas con VIH que viven en la región de Latinoamérica y el Caribe tienen una mejor expectativa de vida que hace 18 años, informó un estudio recientemente publicado en la prestigiosa revista especializada The Lancet VIH.

Mientras que en 2003, una persona de 20 años de edad que estuviera en tratamiento antirretroviral podía aspirar a vivir hasta los 51 años, a partir de 2017, la expectativa de vida para una persona en esas mismas circunstancias alcanzaba los 70 años, en los países estudiados: Argentina, Brasil, Chile, Haití, Honduras, México o Perú.

El estudio, de tipo retrospectivo, fue realizado por la Universidad de Vanderbilt, Estados Unidos, y varias instituciones de América Latina, e incluyó a más de 30 mil personas que estaban bajo tratamiento entre los años 2003 y 2017. La mayoría (57%) eran de Haití y el resto (43%) de los otros países.

El estudio se dividió en 3 eras o periodos: 2003-2008, 2009-2012 y 2013-2017. De acuerdo con los hallazgos del equipo de investigación, el mayor incremento en la esperanza de vida se dio en el periodo de 2013 a 2017, y coincidió con los cambios en las guías de tratamiento que ahora indican que todas las personas que fueran diagnosticadas con VIH deberían comenzar a recibir tratamiento, sin importar en qué etapa de la enfermedad se encontraran.

Esto podría ser un indicador más de que el tratamiento antirretroviral es muy efectivo en apoyar la supervivencia de las personas con VIH a largo plazo.

Otro aspecto de los resultados es que las disparidades entre personas con VIH divididas por sexo, por factor de riesgo para la transmisión, por conteo de células CD4, por nivel de educación y por su historial de tuberculosis, permanecieron durante todas las eras estudiadas.

Así, las y los investigadores concluyeron que la expectativa de vida entre las personas con VIH que reciben terapia antirretroviral ha mejorado significativamente en la región de América Latina y el Caribe. No obstante, las diferencias en la expectativa de vida según los factores clínicos y demográficos de las personas al momento de iniciar su tratamiento ayudan a identificar a las poblaciones más vulnerables de la región.