Sistemas esenciales de salud se han interrumpido por la pandemia

Sistemas esenciales de salud se han interrumpido por la pandemia

Debido a la crisis sanitaria que ha causado el nuevo coronavirus, nueve de cada diez países han tenido que interrumpir algunos servicios esenciales de salud durante el último año, según una evaluación realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La necesidad de enfocar los recursos humanos y económicos a enfrentar la pandemia de COVID-19 ha provocado que en el 90% de las naciones persistan las “interrupciones sustanciales” en uno o más servicios imprescindibles de salud, reporta la agencia de noticias Inter Press Service.

Los servicios que más han registrado interrupciones (más de 40% de los países los mencionaron) fueron los de VIH/sida, hepatitis B y C, detección de cáncer, trastornos mentales, tuberculosis y enfermedades tropicales.

También se han visto afectadas las áreas que atienden a enfermedades no transmisibles, como la diabetes y la hipertensión, y los servicios de planificación familiar. Incluso la atención dental urgente y la atención a la desnutrición han sido impactadas.

Las cirugías, la atención médica crítica y de emergencia se han interrumpido en el 20% de los países, y dos tercios de las naciones también interrumpieron cirugías de elección. Esto, dice el organismo internacional, refleja una de las consecuencias indirectas más inmediatas que ha tenido la pandemia.

En un tercio de los países del mundo se pausaron en algún momento los esquemas de vacunación que no tienen que ver con la COVID-19, esto puede generar un impacto a largo plazo en la salud de niños y niñas. “No podemos permitir que la lucha de hoy contra la COVID-19 socave nuestra lucha contra el sarampión, la poliomielitis u otras enfermedades prevenibles con vacunas”, afirmó Henrietta Fore, directora del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

En parte, las interrupciones de los servicios se debieron a que las personas no buscaban atención médica por desconfianza o por temor a infectarse; esto sucedió en más de la mitad de los países.

De igual forma, más de la mitad de los 135 países encuestados por la OMS dijeron que se tuvo que contratar personal adicional para mantener los servicios sanitarios, y cambiaron sus métodos tradicionales a otros alternativos, como visitas domiciliarias, entrega de tratamientos para varios meses y mayor uso de la telemedicina.El primer informe de este tipo, realizado en agosto de 2020, registró que la mitad de los servicios esenciales estaban interrumpidos. En el primer trimestre de 2021, la cifra bajó aun tercio.