Tratamiento contra VIH aumenta el riesgo de hipertensión arterial

Tratamiento contra VIH aumenta el riesgo de hipertensión arterial

Se sabe que las personas que están en tratamiento contra VIH son más propensas a ciertos problemas de salud derivados de esos medicamentos, y uno de ellos es la hipertensión arterial. Estos problemas se han ido observando cada vez más conforme los tratamientos antirretrovirales permiten a quienes tienen con VIH vivir por mucho más tiempo.

Es por eso que un grupo de investigadores analizó la relación que existe entre ciertos tipos de medicamentos antirretrovirales, así como otros factores, y la hipertensión arterial, una afectación que puede traer como consecuencia los infartos cerebrales, el daño a los vasos sanguíneos de los ojos o el agrandamiento y sobreesfuerzo del corazón, entre otras complicaciones.

Un problema importante

En la población general, la hipertensión afecta principalmente a adultos mayores y a quienes tienen sobrepeso u obesidad, a quienes tienen un alto consumo de tabaco o alcohol y a aquellas personas con altos niveles de lípidos (grasas) en el organismo. Pero, de acuerdo con el portal especializado del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH), hasta un tercio de las personas en tratamiento antirretroviral presentan hipertensión arterial.

Un estudio reciente publicado en la revista médica HIV Medicine reveló que es más frecuente encontrar este padecimiento en aquellas que toman un tipo específico de antirretrovirales llamados inhibidores de la integrasa, y que, de hecho, es uno de los tipos de más reciente creación (comparado con los que surgieron en la década de los noventa). También se observó un importante efecto en la presión arterial al usar tratamientos del tipo inhibidores de la proteasa

Otros factores de riesgo que identificó el estudio fueron el haber tenido un diagnóstico de sida (el síndrome que aparece cuando el sistema de defensa está severamente dañado), un conteo bajo de células de defensa CD4 (menor a 350 células/mm3 de sangre) y tener una edad avanzada o tener obesidad.

Un panorama complejo

En las personas con VIH, también influyen los problemas metabólicos y la inflamación persistente generada por la infección, pero los investigadores de este estudio decidieron centrarse en el efecto de algunos antirretrovirales.

Para su análisis, tomaron en cuenta a un gran conjunto de 17 grupos de estudio de Europa y Australia, que comprenden en total a más de 32 mil participantes, a quienes se les dio seguimiento entre 2012 y 2019. Al descartar a quienes tenían hipertensión arterial antes de iniciar su tratamiento antirretroviral y a quienes no tenían registros de su presión arterial en la fecha de inicio, se incluyeron 4 mil 606 personas en el estudio.

El 68% de los participantes tomaban un inhibidor de la integrasa, mientras que 13% tomaba inhibidor de la proteasa y 17.5% tenía medicamentos de otro tipo llamados inhibidores de la transcriptasa inversa no análogos de nucleótidos (ITINN). 

Durante apenas 1.5 años de seguimiento, el 23% de todos los participantes desarrolló hipertensión arterial. Sin embargo, en el grupo que tomaba inhibidores de la integrasa, la incidencia de hipertensión fue 76% superior al grupo que tomaba ITINN

Por otro lado, cuando se compararon los datos de las personas en tratamiento con inhibidores de la integrasa y quienes tomaban inhibidores de la proteasa, los científicos no observaron diferencias significativas en la incidencia de hipertensión.

Además, los investigadores observaron otros factores que aumentaban el riesgo de padecer hipertensión arterial, entre ellos un conteo bajo de CD4 al inicio del tratamiento, tener mayor edad, tener diabetes, tener un índice de masa corporal mayor a 30, haber sido diagnosticado con sida y no haber tomado antes un tratamiento antirretroviral, pero ninguno de esos factores fue tan relevante como el propio tratamiento antirretroviral.

Cabe señalar que los inhibidores de la integrasa más usados fueron dolutegravir, elvitegravir y raltegravir, mientras que el inhibidor de la proteasa más frecuente fue darunavir.

Estos resultados son un recordatorio de que el manejo del tratamiento antirretroviral debe ser llevado por especialistas que sepan cómo obtener los mejores beneficios de todos los medicamentos disponibles. Si tú has suspendido o no has iniciado todavía tu tratamiento antirretorviral, acércate a AHF América Latina y el Caribe y te ayudaremos a vincularte con las instituciones de salud. Sólo acércate a nuestras oficinas en tu país y ahí podremos orientarte.