Tratamiento para VIH: ¿por qué es importante si no hay cura?

Recibir un diagnóstico de cualquier enfermedad no es fácil, especialmente cuando se trata de un padecimiento que no tiene cura y que implica tomar medicamentos por el resto de tu vida. El VIH no es diferente de cualquier otra enfermedad, la única ventaja, quizá, es que el tratamiento es gratuito y accesible en la mayoría de los países de la región; así como también existen muchas clínicas, información, recursos y asociaciones que te pueden ayudar para llevar tu tratamiento con éxito y lograr una vida larga, sana y plena.

Pero, entonces surge la pregunta de muchos: “¿por qué tomar medicamentos de por vida, si no me voy a curar? ¿En qué me ayudan? ¿Qué pasa si ya me siento bien? ¿Y si no soporto los efectos secundarios?” Entre muchas otras.

En este artículo te damos una visión general de la importancia del tratamiento para el VIH y algunos consejos para lograr la adherencia. Si necesitas más información, visita nuestra sección de recursos o nuestro directorio de clínicas y Wellness Center en América Latina y el Caribe para una atención personalizada.  

Qué es el tratamiento para el VIH

El medicamento contra el VIH se llama terapia antirretroviral (conocida también como ART o TARV). Como mencionamos antes, no existe una cura para el VIH. Pero con la atención médica adecuada y la toma de estos medicamentos, se puede controlar el VIH. 

Actualmente, gracias a los avances científicos, la terapia antirretroviral es sólo una pastilla al día. En la mayoría de los esquemas de tratamiento y la mayoría de las personas que siguen al pie de la letra la prescripción del médico, logran controlar el virus en un plazo de tres a seis meses. Pero recuerda que tomar medicamentos contra el VIH no evita la transmisión de otras infecciones de transmisión sexual o embarazos no deseados, así que debes continuar usando condón en todas tus relaciones sexuales. 

Cuáles son los beneficios de tomar medicamento contra el VIH

El tratamiento reduce la cantidad de VIH en la sangre, a esto se le llama carga viral. Los medicamentos contra el VIH pueden hacer que la carga viral sea tan baja que una prueba no pueda detectarla (lo que se denomina indetectable). Si tu carga viral disminuye después de comenzar el tratamiento, eso significa que está funcionando y debes continuar tomándolo. Si lo suspendes en ese momento, le estás dando al VIH la oportunidad de multiplicarse rápidamente. Esto podría debilitar tu sistema inmunológico y enfermarte. Una carga viral indetectable es la mejor manera de mantenerse saludable y proteger a los demás.

Cuándo debo empezar el tratamiento

Tan pronto como sea posible después del diagnóstico. Los medicamentos contra el VIH se recomiendan para todas las personas con VIH, independientemente de cuánto tiempo hayan tenido el virus o cuán saludables estén. ¿Qué pasa si retrasas el comienzo del tratamiento? El VIH seguirá dañando tu sistema inmunológico. Esto te pone en mayor riesgo de desarrollar sida y en riesgo de transmitir el VIH a tus parejas sexuales y con quienes compartes jeringas.

Sí ya logré una carga viral indetectable, ¿puedo suspender el tratamiento?

Como mencionamos anteriormente, el virus puede multiplicarse rápidamente y afectar tu sistema inmune. Recuerda que los medicamentos solo controlan el virus, por lo que si los suspendes, le das libertad para atacar tu sistema inmune, debilitarte y enfermarte. 

Otro punto importante y como cualquier otro medicamento, si lo suspendes desarrollas resistencia. La resistencia a los medicamentos se da cuando las personas no son consistentes en tomarlos según lo prescrito. El virus puede cambiar (mutar) y ya no responderá a ciertos medicamentos. Si desarrollas resistencia a los medicamentos, limitarás tus opciones para un tratamiento exitoso; y las cepas de VIH resistentes a los medicamentos pueden transmitirse a otras personas.

Consejos para continuar con tu tratamiento

Adherirse a un plan, régimen o tratamiento puede ser difícil. Es importante que hables con tu doctor, asesor o profesional de la salud para tratar de identificar los motivos por los cuáles no puedes seguir el tratamiento médico. Algunos ejemplos pueden ser: problemas para tomar pastillas, efectos secundarios del tratamiento o simplemente fatiga al tratamiento.

Una manera fácil y exitosa de no olvidarlo es planear con anticipación y llevar contigo medicamentos adicionales. Ya sea que tu trabajo te mantiene muy ocupado, la familia o viajar fuera de casa o tu país, puede hacer que sea fácil olvidarse de tomar las pastillas. Lo ideal es llevar contigo medicamentos adicionales y hacer un inventario constante de cuánta dosis queda. Si cuentas con un teléfono inteligente puedes poner recordatorios digitales o anotarlo todo en una pequeña libreta o agenda que lleves contigo siempre. Recuerda que si vas a viajar o salir de tu país, trata de tener medicamento suficiente para tres meses. 

No tengas miedo de buscar ayuda o hablar con alguien sobre salud mental o uso de sustancias. Como mencionamos, recibir un diagnóstico de cualquier enfermedad no es fácil. Cómo te sientes mental y físicamente puede afectar tu voluntad de adherirse a un plan de tratamiento. Así como también el consumo de sustancias puede interferir con tu capacidad para mantenerse sano. 

Si necesitas ayuda para controlar el uso de alcohol, drogas o estás experimentando ansiedad o depresión, derivado de tu diagnóstico de VIH, contacta a AHF en tu país para recibir asesoría y ayuda.

**Información obtenida de: 

https://www.hiv.gov/hiv-basics/staying-in-hiv-care/hiv-treatment/hiv-treatment-overview

https://www.cdc.gov/hiv/basics/livingwithhiv/treatment.html