VIH: dime lo que haces y te diré el riesgo

VIH: dime lo que haces y te diré el riesgo

Ya hace cuatro décadas vimos nacer el mito de que el VIH solamente afectaba a grupos estigmatizados por la sociedad, especialmente hombres homosexuales, personas que se inyectan drogas y personas dedicadas al comercio sexual.

Sin embargo, los hechos han demostrado que el virus no distingue género, edad, color de piel ni orientación sexual, sino que puede afectar a cualquier persona. Aún hoy hay gente que piensa que el hecho de tener cierta identidad (ser gay, trans o bisexual, por ejemplo) es lo que pone a alguien en riesgo de adquirir el VIH, siendo que los verdaderos factores de riesgo son las acciones.

Relaciones sexuales

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de Estados Unidos, hay ciertos factores que aumentan la posibilidad de una persona para contraer el VIH.

Dicho riesgo no está en ser esto o aquello (hombre, adolescente, usuario de drogas, trans), sino en las acciones que estas personas llevan a cabo y, por supuesto, las condiciones específicas en las que las realizan.

Así, por ejemplo, tener relaciones sexuales es uno de los factores de riesgo para adquirir el VIH, pero lo es específicamente al hacerlo sin condón. Hay que recordar que las relaciones sexuales anales o vaginales sin protección son la vía de transmisión más frecuente del VIH en todo el mundo actualmente.

A esto se suma el hecho de tener múltiples parejas sexuales, lo cual es frecuente entre adolescentes y adultos jóvenes en gran parte del mundo. Esto eleva su riesgo de adquirir el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) en comparación con grupos de mayor edad (aunque esto no significa que los grupos de mayor edad estén libres de riesgo).

Un grupo de personas que son especialmente vulnerables al VIH son aquellas que tienen otras ITS, como sífilis, clamidia, gonorrea, vaginosis bacteriana o herpes, ya que estas infecciones producen diversas lesiones que funcionan como “puerta de entrada” del VIH al cuerpo humano.

De la misma forma, el que alguien presente una ITS indica que es muy probable que no haya usado condón en sus relaciones sexuales, por lo que podría presentar más de una infección a la vez.

Drogas recreativas

El consumo de drogas representa diversos riesgos para la salud, pero no necesitamos ocuparnos de todos aquí. Más bien es importante resaltar cómo el uso de estas sustancias puede exponerte de manera especial a contraer el VIH.

Por un lado, las drogas recreativas, como el alcohol o las sustancias ilegales, suelen afectar la capacidad de razonamiento, lo cual puede llevar a tener comportamientos de riesgo como tener relaciones sexuales sin condón o con varias personas distintas.

Tal como no deberías conducir un auto bajo el influjo de alguna droga, no es recomendable tomar decisiones sobre tu vida sexual cuando tu pensamiento está nublado por estas sustancias, así sea simplemente un exceso de alcohol.

Además, por otro lado está el consumo de drogas inyectables, que implica otro tipo de riesgos. Al compartir las jeringas, agujas u otros utensilios para inyectarse, las personas que realizan esta práctica se exponen a transmitir o adquirir el VIH en una de las formas más eficientes de transmisión: la vía sanguínea.

Opciones de prevención

Por fortuna, hoy en día existen varias formas de prevenir el VIH que se adaptan a diferentes estilos de vida. La principal y más asequible es el uso del condón, que es un instrumento barato, práctico y ampliamente disponible, que además ofrece protección contra muchas otras ITS.

También está la Profilaxis Pre Exposición (conocida como PrEP), que consiste en un tratamiento antirretroviral que toman las personas que no tienen el VIH para evitar contraerlo. Aunque cada vez más países están comenzando a adoptarlo, no es una herramienta que esté al alcance de todas las personas.

Y finalmente, el buen apego al tratamiento de las personas con VIH también contribuye a la prevención en la comunidad. Si alguien con VIH toma su tratamiento adecuadamente, bajará los niveles de virus en su sangre (carga viral) hasta niveles indetectables, lo cual reduce a 0% la posibilidad de transmitirlo.

Ahora ya lo sabes, mide tu riesgo y toma las acciones necesarias para evitar el VIH, porque cuidándote proteges también a otros.

Si quieres hacerte una prueba de VIH gratis, en AHF América Latina y el Caribe las realizamos. Acércate a nuestras oficinas, estamos en 11 países de la región.