Todo lo que necesitas saber sobre los protocolos de investigación

Todo lo que necesitas saber sobre los protocolos de investigación

Cuando vives con VIH, es posible que en algún momento te encuentres con el ofrecimiento para participar en un protocolo de investigación. Si nunca has oído de algo así, aquí te lo contamos todo.

Las enfermedades con especiales consecuencias, como el VIH, el cáncer o, más recientemente, la COVID-19, son también afecciones que consumen grandes recursos de todo tipo, principalmente humanos y económicos.

Por esto, las instituciones de salud y las empresas farmacéuticas invierten mucho dinero en investigarlas, pero aunque toda investigación comienza en un laboratorio, llega un punto en el proceso donde la hipótesis o teoría que se está trabajando debe ser corroborada (o descartada) en seres humanos.

¿De qué me serviría participar?

Los protocolos de investigación, también llamados ensayos clínicos, son estudios que se llevan a cabo para recolectar datos que evalúen la eficacia de un tratamiento determinado, explica el documento Vivir en positivo. Guía para las personas con VIH, sus familiares y amigos, elaborado por el gobierno de Argentina, a través de su Ministerio de Salud.

Estas investigaciones se realizan principalmente para probar medicamentos, combinaciones o dosis nuevos, por lo que ser parte de una de ellas te puede ofrecer un beneficio en primicia

Lo más probable es que tu equipo médico te proponga participar porque identifica que tu caso tiene características específicas, por ejemplo, un virus multirresistente, una condición de salud que te descarta para cierto tipo de antirretrovirales o una coinfección con otro virus de importancia (por ejemplo, la hepatitis C).

No sólo se trata de que tú, como persona voluntaria, contribuyas al desarrollo científico para toda la sociedad (que esto es bien cierto), sino que también tienes acceso a la posibilidad de recibir un tratamiento novedoso y que ese tratamiento funcione y te brinde un beneficio nuevo, que de otra forma no obtendrías.

¿Qué es el consentimiento informado?

Pero la decisión no es tan fácil. También debes tomar en cuenta que, por lo regular, los protocolos de investigación deben comparar el efecto del tratamiento en estudio con otra cosa, ya sea otro tratamiento existente o un placebo, es decir, una sustancia inactiva.

Al integrarte a un ensayo clínico, también es probable que no recibas el tratamiento investigado, por lo cual no recibirías ningún beneficio. Sin embargo, los lineamientos éticos para diseñar un protocolo prohíben que se realice una investigación si el daño que puede causarse a las personas es mayor que el beneficio que se obtendrá al investigar.

Es importante que sepas que toda participación en un protocolo de investigación debe ser voluntaria, y para tomar la mejor decisión es imprescindible que firmes un consentimiento informado.

El consentimiento informado es un documento donde el equipo de investigación explica, de manera clara y completa, los beneficios y los riesgos potenciales del ensayo. A diferencia de tantos y tantos papeles que pasan por tus manos en la vida, este no es un documento que puedas firmar sin leerlo, ya que estarías aceptando someterte a condiciones que no has comprendido plenamente.

Además, toma en cuenta que el consentimiento que firmas puede cambiar. Es decir, si durante el ensayo se presentan hallazgos, como pueden ser efectos secundarios que no estaban contemplados, se debe escribir un consentimiento nuevo y volver a firmarlo (si es que decides continuar después de esa modificación).

Lo ideal es que se te otorgue un tiempo suficiente para leer, analizar y comentar todas las dudas que tengas sobre las condiciones del estudio explicadas en el consentimiento informado. Deberías poder consultar con tu equipo médico todo aquello que no entiendas.

No aceptes presión

Por muy cordial que sea, la relación entre personas usuarias de los servicios de salud y sus médicos suele ser una relación de poder. Si es tu médico quien te invita al protocolo de investigación porque él o ella lo están realizando, recuerda que tú tienes la última palabra.

No es aceptable que te presionen para aceptar, ni que tu atención médica se vea afectada si eliges no participar en el ensayo clínico. Si esto sucede, acude con las autoridades de la clínica u hospital donde te atiendes, para que sigas recibiendo el cuidado que es tu derecho.

Recuerda que en AHF América Latina y el Caribe trabajamos para brindar servicios de VIH con la mejor calidad para la mayor cantidad de personas que los necesitan. Si tienes un diagnóstico de VIH y no has comenzado tu tratamiento o quieres retomarlo, acércate a nuestras oficinas en tu país y te ayudaremos.