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Homofobia y otras fobias, ¿las podemos eliminar?

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Sheila

Hay un día de reflexión sobre la vida de quienes enfrentan discriminación por orientación sexual o identidad de género. La más extendida es la homofobia.

Después, se reflexionó sobre la existencia de la lesbofobia, la bifobia o transfobia, es decir, el odio hacia otros grupos de personas por su orientación e identidad.

Y esta reflexión ocurre cada 17 de mayo.

¿Qué es la homofobia?

La homofobia y otras fobias manifiestan la aversión, el miedo o el odio hacia las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales o queer. Esta intolerancia puede manifestarse de diversas formas, desde actitudes discriminatorias hasta violencia física.

Con indignación recordamos que se llega a menudo a los crímenes de odio. Por mostrar solo un ejemplo en 2023, en Guatemala, el Observatorio Nacional de Derechos Humanos LGBTQ+ registró 34 asesinatos a personas por su orientación sexual o identidad de género.

Quienes no han vivido esas expresiones discriminatorias, no se dan cuenta de que la homofobia no solo perpetúa el sufrimiento individual, sino que también abre la puerta a que en la sociedad se fomente la discriminación y la desigualdad.

Más aún, la humanidad tiene que entender que la homofobia –y todas estas fobias–, no solo afecta a las personas LGBTQ+, sino que también ataca los derechos humanos más fundamentales.

La discriminación, en todas sus formas, es una negación de la igualdad y la dignidad humanas. Se manifiesta cuando se niegan oportunidades o se tratan de manera injusta a las personas debido a características como su raza, género, orientación sexual o identidad de género.

La discriminación de género, en particular, implica un trato desigual o injusto debido a su sexo biológico o identidad de género percibida. En todo caso, nuestro derecho fundamental de vivir libres de discriminación está allí.

La Declaración Universal de Derechos Humanos proclama que todas las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos, sin distinción de ningún tipo.

Esto incluye el derecho a vivir sin miedo, a ser discriminado por quiénes somos o a quién amamos.

¿Podemos acabar con la homofobia?

Denunciar la discriminación es un paso crucial para combatirla. Las personas que son víctimas de discriminación deben sentirse empoderadas para hablar y buscar justicia.

Sin embargo, sabemos que denunciar discriminación puede ser difícil debido al miedo, al rechazo o a represalias. Por ello, es fundamental que existan sistemas de apoyo y recursos disponibles para quienes enfrentan discriminación.

Para eso, existen miles de organizaciones locales e internacionales que promueven la igualdad y la justicia para todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género. Estas organizaciones ofrecen apoyo emocional, asesoramiento legal y defensa de los derechos humanos para aquellos que enfrentan discriminación.

Además, es esencial que la educación juegue un papel clave en la erradicación de la homofobia y la discriminación.

La inclusión de la diversidad sexual y de género en los planes de estudio escolares y la capacitación sobre la sensibilización LGBT+ para profesionales de la salud, educadores y funcionarios públicos pueden ayudar a crear sociedades más inclusivas y comprensivas.

¿Y yo qué puedo hacer?

La lucha contra la homofobia y cualquier forma de discriminación por orientación sexual es todas las personas. Podemos adquirir el poder y la responsabilidad de promover la aceptación y trabajar hacia un mundo donde todas las personas sean valoradas y respetadas por igual.

En el Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia, recordemos que cada persona tiene la capacidad de cambiar el futuro, la esperanza es una luz poderosa que nos guía hacia un futuro más brillante y más inclusivo.

De esta manera, podemos construir un mundo donde el amor sea amor, y las personas aceptadas tal cual son.

También nos importa que, además de amadas, tengan acceso a la salud sexual. Por lo que les invitamos a acudir a los servicios de consejería, prevención y pruebas de VIH u otras ITS. Pueden hallarnos en 12 países.