VIH y psoriasis, una relación estrecha

VIH y psoriasis, una relación estrecha

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria cuyo principal síntoma son las erupciones en la piel, las cuales son muy llamativas por su color rojo intenso y su descamación, que provocan repercusiones importantes en la autoestima de quien la padece.

Hasta hace poco era considerada una enfermedad de la piel que podía extenderse y afectar otras estructuras, principalmente las uñas y las articulaciones, sin embargo, recientemente se ha descubierto que se trata de un padecimiento sistémico, es decir, que involucra todo el organismo y que es mucho más complejo de lo que se creía.

¿Cómo afecta a las personas con VIH?

La psoriasis se manifiesta con grandes parches de piel enrojecida, gruesa, irritada y que se descama. Las lesiones pueden no ser molestas, pero también podrían provocar picazón. Ya que la piel está irritada y reseca, puede llegar a sangrar, aun sin rascado. También podría haber ardor o dolor.

Según algunos cálculos, la psoriasis afecta entre 2 y 3% de la población mundial, pero en quienes viven con VIH está entre los problemas de la piel más comunes. Se ha visto que puede aparecer o tornarse más grave en personas con un conteo bajo de células CD4.

Según explica el portal Medical News Today, dedicado a la divulgación de información médica, la psoriasis puede aparecer poco después de comenzar el tratamiento antirretroviral. Si esto sucede, se considera que es parte del llamado síndrome inflamatorio de reconstitución inmune (SIRI), el cual aparece en algunas personas que ya tenían una alteración profunda de su sistema inmunitario.

Esto se explica porque la terapia antirretroviral genera una sobreactividad del sistema inmunológico, y al ser la psoriasis una enfermedad también considerada autoinmune, podría desencadenarse.

Tratamiento adecuado para personas con VIH

La psoriasis es, en sí misma, una enfermedad de difícil control y todavía no comprendida en su totalidad. El hecho de que se manifieste de forma diferente en las personas con VIH la hace un reto para el tratamiento.

Por ejemplo, la distribución de las lesiones de la piel puede ser diferente en quienes viven con VIH, ya que en lugar de aparecer en el cuero cabelludo, codos y rodillas, donde es más frecuente, lo hace en palmas de las manos y plantas de los pies.

Para el tratamiento de la psoriasis leve a moderada, se pueden usar cremas o ungüentos. Además, la terapia con luz ultravioleta y los retinoides tomados oralmente pueden ayudar con la psoriasis de moderada a grave.

Las personas con un conteo bajo de CD4 (menos de 200 células/mm3 de sangre) es más probable que lleguen a un cuadro grave de psoriasis, es decir, que las lesiones cubran más del 50% de la superficie corporal. Esto haría necesario usar tratamientos sistémicos que suprimen el sistema inmunológico, lo cual no es viable para alguien con VIH, pero tu equipo médico seguramente encontrará alternativas para controlarla.

Tips de prevención

Aunque la psoriasis no se puede prevenir exactamente, sí se puede reducir la frecuencia con la que aparecen los brotes. Esto se logra evitando ciertos disparadores, los cuales son diferentes para cada persona, pero pueden ser identificados caso por caso.

Entre los principales disparadores a evitar están:

  • Alimentos que te provocan alergia
  • Alto consumo de alcohol
  • Infecciones que debiliten al sistema inmunológico, como estreptococo de grupo A, bronquitis o amigdalitis
  • Deficiencia de vitamina D
  • Quemaduras solares
  • Consumo de tabaco
  • Ansiedad y estrés
  • Medicamentos como los usados para la malaria, la presión arterial alta y el trastorno bipolar
  • Cambios de temperatura

Mientras esperas para tu consulta médica, puedes aplicar algunos remedios caseros que alivien la condición de tu piel, tales como:

  • Aplicar gel de aloe vera
  • Aplicar aceite de coco
  • Tomar suplementos de omega-3
  • Aplicar crema humectante
  • Tomar baños tibios con avena coloidal o sales de Epsom

Siempre recuerda que tu equipo médico es el único capacitado para brindarte el tratamiento adecuado para la psoriasis y cualquier otro problema de salud que se presente.

Y si ya tienes un diagnóstico de VIH pero no has iniciado tu tratamiento antirretroviral, o si lo suspendiste y quieres retomarlo, acércate a AHF América Latina y el Caribe y con gusto te ayudaremos. Localiza nuestras oficinas más cercanas a ti, estamos en 11 países de la región.