“Solo la puntita, no pasa nada”. Si tuviéramos una moneda por cada vez que alguien ha dicho o escuchado esa frase, podríamos pagarle una gira mundial a Bad Bunny. Suena a broma, a algo “sin importancia”, pero detrás de esa típica excusa se esconden dilemas reales para la salud sexual. Y no, no es exageración ni moralismo, es información que deberías tener para tomar decisiones más conscientes.
Muchas veces, cuando alguien dice “solo la puntita”, lo que realmente está diciendo es: “quiero hacerlo sin condón, pero sin asumir responsabilidades”. Y lo más probable es que acabe sucediendo una penetración completa, con todos los riesgos que eso implica.
Las ITS necesitan solo la puntita
Lo que no se suele decir es que desde el primer momento en que el pene entra en contacto con la vagina o el ano –aunque sea “solo la puntita”– ya puede haber transmisión de infecciones de transmisión sexual (ITS) como la sífilis, la gonorrea, el virus del papiloma humano (VPH) o incluso el VIH.
Esto porque muchas ITS se transmiten por contacto con fluidos sexuales y también por el simple contacto piel con piel. El líquido preseminal (ese que sale antes de la eyaculación) puede contener tanto VIH como otras bacterias o virus. Y no necesitas una penetración completa para estar en riesgo. Con solo ese contacto superficial, ya puede haber intercambio de fluidos y exposición.
Además, el famoso “solo la puntita” por lo regular se convierte en un “ups, ya fue todo”. El calor del momento, la confianza o incluso la presión emocional pueden llevar a que se termine teniendo una relación sexual completa sin protección, sin planificación, y sin haber hablado de prevención. Eso puede tener consecuencias.
Riesgos altos y riesgos bajos
La gonorrea y la clamidia se transmiten con mucha facilidad y muchas veces ni siquiera presentan síntomas. Es decir, tú o tu pareja podrían tenerlas sin saberlo, de forma que colocar “solo la puntita” no es seguro. El resto de la lista: sífilis, herpes, VPH… todas pueden adquirirse así de fácil. Incluso el VIH, que no se transmite tan fácilmente como se cree, sí podría pasar si hay penetración sin condón, aunque sea breve.
¿Y el embarazo? Aunque el foco principal debería estar en la salud sexual completa (no solo en evitar embarazos), también hay que decirlo: el líquido preseminal puede contener espermatozoides. Es poco probable, sí, pero no imposible. Entonces, usar “la puntita” no es un método anticonceptivo, es como usar una sombrilla rota en medio de un huracán.
¿Qué puedes hacer?
Lo más importante es hablar con honestidad, sin presiones ni chantajes disfrazados de chistes. Usar condón desde el inicio es una forma de respeto mutuo y de autocuidado. No tiene nada de malo querer disfrutar del sexo, pero sí es importante hacerlo con información, consentimiento y protección.
Si ya tuviste una experiencia sin protección, no te sientas culpable, también hay acciones que puedes tomar. Puedes hacerte una prueba de VIH y otras ITS para que puedas detectar a tiempo y recibir tratamiento, si es necesario. Afortunadamente, la mayoría de las ITS se curan y otras que se controlan muy bien con tratamiento.
La próxima vez que alguien te diga “solo la puntita, no pasa nada”, recuerda que sí pasa. Y tienes todo el derecho de decir que no, de pedir condón o de proponer otra forma de disfrutar sin riesgos. Porque cuando se trata de tu cuerpo, tu salud y tu placer, nadie debería decidir por ti.
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