Tratamiento ARV sin Molestias Digestivas: Estrategias Efectivas

Sheila
Sheila

Muchos de los medicamentos que se toman para diversos problemas de salud pueden causar molestias en el aparato digestivo, desde náuseas hasta diarrea, situación que puede volver más difícil tomar el tratamiento de manera adecuada. Este ese el caso de los ARV.

En el caso de los medicamentos para combatir el VIH, los efectos secundarios gastrointestinales son los más comunes y suelen presentarse cuando una persona comienza a tomar el tratamiento antirretroviral, por lo que se vuelve muy importante controlar estas molestias.

Recuerda que modificar o suspender los medicamentos contra el VIH puede provocar que el virus que circula en tu cuerpo desarrolle resistencia al tratamiento, lo cual hará que la infección se salga de control y será necesario cambiar de esquema terapéutico.

Por fortuna, las molestias digestivas son menores hoy en día que las que se vivían con los primeros medicamentos antirretrovirales, y también son bastante pasajeras, por lo que debes saber que después de unas pocas semanas te sentirás mejor.

En cualquier caso, nadie quiere vivir con molestias, así que aquí te presentamos algunas recomendaciones para controlar los inconvenientes que pueden surgir al iniciar tu tratamiento antirretroviral.

Náuseas y Vómitos: Estrategias para Controlar las Molestias Digestivas

Aunque algunos medicamentos pueden causar irritación en las paredes del estómago o los intestinos, en realidad es el “centro del vómito”, una parte del cerebro, lo que se activa cuando comenzamos a tomar ciertos tratamientos médicos.

Como lo explica la organización venezolana Stop VIH, en caso de que el centro del vómito detecte ciertos desequilibrios en el organismo, como la entrada a la sangre de sustancias desconocidas, envía señales al estómago para que vacíe su contenido. Esto puede traer desde una sensación de malestar o de “estómago revuelto” hasta el vómito.

La náusea prolongada puede provocar que una persona deje de comer, con la consecuente desnutrición que esto acarrea. Por otro lado, la acción de vomitar en reiteradas ocasiones puede llevar a la deshidratación, además de que, con más frecuencia, los medicamentos ingeridos salen con el vómito, y esto provoca que no se absorban en el organismo.

Algunas sencillas medidas que puedes tomar si estás enfrentando náuseas o vómitos son:

  • Come pequeñas porciones de comida a lo largo del día, en lugar de tres comidas grandes.
  • Si sientes náuseas, corta un limón y huélelo, eso las aliviará. También ayuda el beber té de jengibre.
  • Evita usar demasiados condimentos en tus comidas.
  • Consume alimentos bajos en grasa pero ricos en almidón y carbohidratos (como pan, arroz, papas, maíz o yogur).
  • Mastica lentamente.
  • Si comienzas a sentir náuseas, respira profunda y lentamente.
  • Evita olores como humo de tabaco, perfumes o comidas condimentadas.

Consejos para Aliviar la Diarrea durante el Tratamiento ARV

Entre las consecuencias más graves de la diarrea está la reducción de la cantidad de agua y nutrientes que absorbe el cuerpo. Si no se repone el agua perdida, podrías deshidratarte. La deshidratación provoca mareos, sed, ansiedad, debilidad y confusión, incluso desmayos.

Si comienzas a sufrir diarrea a causa de tu tratamiento antirretroviral, pon en práctica estos consejos:

  • Procura seguir una dieta BRAT (siglas en inglés), que consta de bananas, arroz blanco, jugo o puré de manzana, pan y té.
  • Consume alimentos ricos en almidón (como arroz blanco, puré de papas y pan blanco).
  • Consume avena o tofu.
  • Bebe jugos de fruta claros, como de manzana, durazno o pera, y evita los que son más irritantes para el estómago, como los de naranja o toronja.
  • Puedes agregar nuez moscada a los alimentos para hacer más lento el movimiento de éstos a través de los intestinos.
  • Para reponer los electrolitos que pierdes con la diarrea, toma bebidas para deportistas u otras bebidas rehidratantes que puedes conseguir en la farmacia.
  • Bebe té de menta o de jengibre.

Los Efectos Secundarios del ARV son Temporales

Cada que sientas un malestar digestivo por ARV, recuerda que es temporal. Lo más importante es apegarte a tu tratamiento tal como lo prescribió tu médico para así mantener al VIH bajo control y conseguir una mejor calidad de vida durante mucho más tiempo.

Si todavía no inicias tu tratamiento o si lo suspendiste y quieres retomarlo, en AHF América Latina y el Caribe podemos ayudarte. Localiza nuestras oficinas en tu país o escríbenos por Whatsapp y haz una cita ya.