Enfermedad Inflamatoria Intestinal: Impacto del VIH

Sheila
Sheila

Los síntomas gastrointestinales como diarrea o dolor abdominal son tan comunes que a veces los pasamos por alto. Sin embargo, es importante poner atención en ellos, especialmente cuando vives con VIH, pues pueden estar indicando una afección grave, como la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII).

¿Qué es la Enfermedad Inflamatoria Intestinal?

La EII es, en realidad, el nombre que se le da a un grupo de enfermedades que provocan inflamación en algún punto del sistema digestivo, y son de carácter crónico, es decir, permanecen a largo plazo. Este padecimiento es totalmente diferente, y mucho más grave, que el síndrome de intestino irritable.

Se piensa que, como otras enfermedades, la EII puede afectar de manera distinta a quienes viven con VIH, independientemente de si están tomando de forma adecuada su tratamiento antirretroviral. Es por eso que es importante atender a las señales del cuerpo y buscar atención médica cuando se presentan ciertos problemas digestivos.

Síntomas de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal y su Relación con el VIH

Las enfermedades clasificadas como EII pueden variar en intensidad de una persona a otra. Mientras que algunas presentan sólo molestias leves, otras pueden experimentar inflamación y dolor intenso. También suele suceder que la enfermedad se presenta por periodos, alternando la manifestación aguda con una etapa de remisión donde no hay síntomas.

Diferencias entre Colitis Ulcerativa y Enfermedad de Crohn

  • Colitis ulcerativa: Afecta el intestino grueso y el recto. Provoca inflamación y heridas minúsculas (úlceras) en el tejido interno de esos conductos; esas llagas pueden sangrar e infectarse, produciendo pus.
  • Enfermedad de Crohn: Puede afectar cualquier parte del sistema digestivo, desde la boca hasta el ano, sin embargo, su presencia es más frecuente en el estómago y el intestino delgado. Se caracteriza por la inflamación del recubrimiento del tracto digestivo, por lo general, en sus capas más profundas.

Ambas enfermedades pueden provocar los mismos síntomas, que son:

  • Diarrea
  • Fatiga
  • Dolor abdominal
  • Sangre en las heces
  • Pérdida de apetito
  • Baja de peso involuntaria

La inflamación provocada por la EII hace difícil que el sistema digestivo absorba todos los nutrientes que el cuerpo necesita, generando problemas como desnutrición o anemia, y puede llegar a requerir de una cirugía para retirar las partes dañadas de los intestinos.

Impacto del VIH en la Presentación de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal

Aunque todavía no hay estudios que demuestren la forma en que el VIH afecta la presentación de la EII en personas con el virus, un estudio reciente observó que quienes viven con VIH parecen ser más propensos a desarrollar esta enfermedad.

La investigación analizó el total de población con VIH de Dinamarca, revisando datos entre 1983 y 2018, y también una cohorte de Estados Unidos, con seguimiento entre 1999 y 2018. Los resultados mostraron que, en Dinamarca, los hombres con VIH tuvieron mayor riesgo de EII que la población general, pero esto no sucedió con las mujeres. En contraste, en Estados Unidos, las mujeres con VIH tuvieron mayor riesgo de EII que los hombres, aunque en general, hombres y mujeres con VIH tuvieron 41% más riesgo de EII que la población general.

Hay que recordar que el tracto digestivo, en especial los intestinos, tienen un papel importante en el funcionamiento del sistema inmunológico. Como lo explica el sitio web Aidsmap.com, especializado en temas de VIH, estos órganos tienen grandes concentraciones de células inmunológicas. Dado que el VIH ataca principalmente a las células inmunológicas llamadas CD4, las paredes de los intestinos conforman la más grande área de reservorios de VIH en el cuerpo.

Consecuencias Graves

Las complicaciones de la EII pueden llegar a ser graves. Entre ellas, destacan:

  • Mayor riesgo de coágulos sanguíneos
  • Deshidratación grave (relacionada con la diarrea intensa)
  • Obstrucción intestinal (inflamación que bloquea el paso del contenido digestivo)
  • Desnutrición
  • Fístulas
  • Fisuras en el ano
  • Colon perforado
  • Mayor riesgo de cáncer de colon

Es por esto que no hay que dejar pasar los signos que alertan sobre esta condición que requiere control médico. Además, en el caso de las personas con VIH, los autores del estudio mencionado afirman que cualquier síntoma gastrointestinal nuevo debería hacer que el personal de salud sospeche de la EII como posible causa, y haga los estudios correspondientes.

Si tienes dudas acerca de este padecimiento, habla con tu equipo médico de atención en VIH. Si todavía no estás recibiendo tratamiento antirretroviral, o lo suspendiste y quieres retomarlo, en AHF América Latina y el Caribe podemos ayudarte. Localiza nuestras oficinas en tu país y conoce todos nuestros servicios.