Lo que tienes que saber sobre la enfermedad inflamatoria pélvica

Sheila
Sheila

La importancia de prevenir y tratar las infecciones de transmisión sexual (ITS) no radica sólo en que son molestas, sino que también pueden tener consecuencias a largo plazo e incluso ser un obstáculo para la fertilidad de las mujeres. 

Algunos microorganismos dañinos que se transmiten sexualmente pueden “subir” por el aparato reproductor femenino y llegar hasta la matriz, donde provocarán una infección que desencadene la llamada enfermedad inflamatoria pélvica.

Signos de alerta

Existen varias ITS que pueden causar una infección en la matriz o en las trompas de Falopio, y hasta podrían llegar a alcanzar los ovarios, causando la enfermedad pélvica inflamatoria, según lo explica el sitio Smart Sex Resource, especializado en información de salud sexual.

Este padecimiento es mayormente causado por bacterias transmitidas sexualmente, como las de la clamidia y la gonorrea, por lo que es muy importante recibir tratamiento en caso de que se diagnostique alguna de estas infecciones. Las enfermedades bacterianas son curables con un tratamiento relativamente sencillo.

Los signos de que estás atravesando por la enfermedad inflamatoria pélvica son claros cuando se presentan en conjunto. En los primeros días hay dolor en el vientre bajo (que puede ser peor en un lado que en el otro), sangrado vaginal fuera del periodo menstrual y secreción vaginal que puede tener mal olor.

Cuando la enfermedad ha avanzado, se presenta dolor muy intenso en el vientre bajo, fiebre, molestias estomacales o vómitos, secreción vaginal purulenta o de color amarillo-verdosos y dolor durante las relaciones sexuales o al orinar. Si además, estos síntomas se presentan hacia el fin del periodo menstrual o pocos días después de su fin, es probable que se trate de enfermedad inflamatoria pélvica.

Consecuencias más graves

Cuando alguna ITS ha comenzado a afectar los órganos internos del aparato reproductor de la mujer, las repercusiones pueden llegar a ser bastante graves. En primer lugar, la infección podría propagarse hasta el hígado, o también formar sacos de pus en las trompas de Falopio.

Asimismo, esta enfermedad es capaz de provocar la formación de tejido cicatricial en las trompas de Falopio, lo cual podría obstruirlas y así evitar un embarazo futuro. El tejido cicatricial también puede crecer dentro del vientre, con lo que los intestinos podrían quedar atrapados en ese tejido y bloquearse o torcerse, creando una obstrucción intestinal.

Cuando hay un antecedente de enfermedad inflamatoria pélvica y la mujer se embaraza, es más probable que el embrión se implante en la trompa de Falopio en lugar del útero, en lo que se llama embarazo ectópico. El feto no puede desarrollarse completamente estando implantado en la trompa, por lo que llegará un momento en que deba interrumpirse el embarazo, o bien, la trompa “estalle” y cause la muerte del producto, además de una hemorragia severa que pone en peligro la vida de la mujer.

Evita la enfermedad

Como lo explica el sitio web de los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos, la enfermedad inflamatoria pélvica se puede tratar si se diagnostica pronto. Lo que no es posible es reparar algún daño que se haya producido durante la enfermedad.

Además, al ser tratada con antibióticos, se corre el riesgo de que se suspenda el tratamiento antes de que se haya curado la infección, ya que los síntomas pueden desaparecer en pocos días. Siempre es importante terminar un esquema de antibióticos para asegurarse de que el tratamiento sea exitoso.

Por todo esto, lo mejor es prevenir la enfermedad con algunas medidas:

  • Usar condón en todas las relaciones sexuales
  • Buscar tratamiento para cualquier ITS que se presente
  • No usar duchas vaginales (ya que alteran la flora bacteriana de la vagina y dan paso a infecciones)

Para cuidar la salud sexual, la primera y más importante recomendación siempre será usar adecuadamente el condón. Si quieres recibir condones gratis o si quieres hacerte una prueba de VIH sin costo, acércate a AHF América Latina y el Caribe y conoce nuestros servicios.