Alteraciones en la grasa corporal en personas con VIH

Tina Gutiérrez
Tina Gutiérrez

La distribución anormal de la grasa corporal es uno de los efectos colaterales que son visibles cuando alguien está en tratamiento para VIH. Aunque los medicamentos más modernos han demostrado provocar menos este efecto, también es verdad que, hasta ahora, no es posible predecir quién desarrollará esta condición y quién no.

Aunque no es su significado médico preciso, en el ámbito del VIH se ha usado el término lipodistrofia para denominar tanto la pérdida de grasa donde debería haberla (por ejemplo, mejillas o glúteos) como la acumulación de la misma en forma exagerada (como en la parte posterior del cuello, el abdomen o los pechos de hombres y mujeres).

Esta distribución anormal se ha relacionado con ciertos tipos de medicamentos antirretrovirales, y algunas veces fue tan molesta que las personas prefirieron suspender el tratamiento. Lamentablemente, no hay evidencia científica de que dejar de tomar los medicamentos ayude a disminuir o revertir la lipodistrofia, en cambio, sí está comprobado que detener el tratamiento conlleva una seria afectación del sistema inmunológico de las personas con VIH.

¿Qué causa la lipodistrofia?

Aun hoy se desconocen todos los factores que intervienen en la aparición de la lipodistrofia, explica el sitio web del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH). Sin embargo, algunos medicamentos antirretrovirales han sido asociados con el desarrollo de esta condición.

Por ejemplo, la pérdida de grasa (también llamada lipoatrofia) se relaciona con un tipo de medicamentos contra el VIH llamados análogos de nucleósido, entre los cuales se encuentran la estavudina y la zidovudina.

En el caso del incremento anormal de grasa, ésta ha sido relacionada con los antirretrovirales del tipo inhibidores de la proteasa.

Pero también hay una preocupación sobre la grasa que no tiene que ver con el aspecto físico, y ésta se refiere al aumento de sustancias como el colesterol y los triglicéridos, el cual puede deberse al tratamiento antirretroviral en general.

¿Cómo sé si la tengo?

La manera más sencilla de detectar los cambios en la acumulación de grasa es observando. Aunque no todos los casos se presentan igual, las zonas más frecuentes donde se pierde grasa son:

  • Mejillas (se ven hundidas)
  • Brazos
  • Piernas

Por el contrario, las áreas del cuerpo donde se puede acumular tejido adiposo de una forma anormal son:

  • La parte posterior del cuello (una especie de giba o joroba que puede ser muy grande y causar dolores)
  • El abdomen
  • El pubis
  • El pecho (en las mujeres puede ser tan grande la acumulación de grasa que los senos duelen)

Ninguno de estos cambios en la grasa corporal ponen en riesgo tu vida, como lo informa la guía Vivir en positivo, editada por el Ministerio de Salud de Argentina. Lo que sí puede afectar de forma importante tu salud es suspender el tratamiento debido a las molestias de la lipodistrofia.

Por otro lado, en el caso de grasas en sangre, como el colesterol y los triglicéridos, éstos sólo pueden medirse con análisis de laboratorio, por lo que es importante que tu equipo médico haga un seguimiento de estos indicadores cada cierto tiempo en tus consultas.

¿Cómo puedo mejorar la lipoatrofia?

Como mencionamos, no está comprobado que dejar cierto tipo de medicamentos o incluso el tratamiento antirretroviral en su totalidad (lo cual no es, en absoluto, recomendable) ayude a revertir la lipatrofia.

Sin embargo, sí hay opciones para mejorar la apariencia de tu cuerpo si ésta se ha vuelto un problema para ti, ya sea en lo físico o en lo psicológico.

Los cambios en la grasa pueden detectarse de manera temprana mediante ciertas técnicas de medición, lo que permitiría detener el proceso cuando apenas empieza (tu médico sabrá cómo abordarlo).

Por otro lado, tanto la pérdida de grasa facial como la acumulación de tejido graso en otras partes del cuerpo se pueden reparar. La primera puede tratarse con inyección de tu propia grasa o de material sintético para rellenar los huecos en el rostro. La segunda se disminuye mediante la liposucción, la cual suele tener éxito en la mayoría de las zonas problemáticas del cuerpo.

Acude a tu clínica

El problema de la lipodistrofia tiene solución y es importante que consultes a tu equipo médico para encontrar la mejor estrategia. En tanto, sigue apegándote a tu tratamiento antirretroviral, pues es la herramienta que ha salvado millones de vidas en todo el mundo y que te mantendrá en las mejores condiciones de salud durante el mayor tiempo posible.

Recuerda que si todavía no empiezas tu tratamiento antirretroviral o si lo suspendiste y quieres retomarlo, en AHF Panamá podemos ayudarte. Acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y conoce nuestros servicios.