Lento avance en la respuesta al sida pone en riesgo a millones

Tina Gutiérrez
Tina Gutiérrez

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA) presentó su más reciente reporte sobre la situación de esta pandemia, y advirtió que millones de vidas se encuentran en riesgo debido a que la respuesta al VIH ha estado flaqueando durante los últimos dos años, debido a la crisis sanitaria desatada por la COVID-19.

Este debilitamiento de la respuesta al VIH se reflejó en que, durante el año anterior, ocurrieron 1.5 millones de nuevas infecciones, esto es, 1 millón más de las planteadas como un objetivo mundial.

Mediante un comunicado de prensa, ONUSIDA detalló que, aunque el número mundial de nuevas infecciones disminuyó de 2020 a 2021, sólo lo hizo en 3.6%, la cifra más baja registrada para un año desde 2016.

Mirando a ciertas regiones específicas, se observó que las regiones de América Latina, Europa del este, Asia central, el medio este y el norte de África han presentado aumentos en el número de infecciones anuales por VIH, tendencia que se ha mantenido desde hace ya varios años.

Por otro lado, en la región de Asia y el Pacífico (donde se concentra la mayor cantidad de población en el mundo) se observa que el número de infecciones ha vuelto a crecer, siendo que ya había disminuido claramente.

La sombra del retroceso

Cada seis meses, ONUSIDA presenta un reporte del estado de la pandemia de VIH en el mundo. El último se ha titulado In Danger, es decir, En peligro, frase que no deja lugar a dudas acerca de la amenaza latente de un retroceso en los avances contra este problema global de salud, si no se corrige el rumbo que han tomado los esfuerzos en los últimos meses.

“Los progresos contra la pandemia de VIH han flaqueado, los recursos se han reducido y millones de vidas se encuentran en riesgo como resultado de esto”, afirmó la instancia internacional.

Y aunque hay algunas buenas noticias, como la disminución de nuevos casos en el centro y el oeste de África y en el Caribe, incluso en estas regiones la respuesta al VIH está amenazada por un recorte de los recursos.

En la presentación del reporte, realizada durante la Conferencia Internacional de Sida, que se está desarrollando en Vancouver, Canadá, la directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, afirmó que “estos datos muestran que la respuesta al sida está en un grave peligro”, y que si la humanidad no está haciendo rápidos progresos contra esta pandemia, entonces está perdiendo terreno, ya que las infecciones aumentan en medio de la emergencia por COVID-19, las migraciones masivas y otras crisis actuales.

Vulnerabilidad y riesgo en los grupos más afectados

Como ha venido remarcando en los últimos meses, ONUSIDA recordó que las nuevas infecciones están afectando especialmente a las mujeres jóvenes y a las adolescentes, con 1 infección cada 2 minutos en esta población durante 2001.

Este impacto diferenciado por género se observa especialmente en África, donde una mujer adolescente o joven tiene tres veces más probabilidad de adquirir el VIH que un hombre adolescente o joven. En esta situación también influye la interrupción de los servicios escolares debido a la emergencia por COVID-19, al incremento en los embarazos adolescentes y a la violencia de género que también se agudizó durante los confinamientos.

Otras poblaciones clave que se han visto particularmente afectadas por la interrupción de los servicios de salud en VIH de los últimos dos años son, por ejemplo, los hombres gays y otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH), a nivel mundial.

Ya en 2021 se había mostrado que los HSH tienen 28 veces más riesgo de adquirir el VIH, comparados con otros hombres de su edad. Además, las y los usuarios de drogas inyectables tienen 35 veces más riesgo, las personas dedicadas al comercio sexual tienen 30 veces más riesgo y las mujeres transgénero tienen 14 veces más riesgo de adquirir el virus.

Las inequidades raciales también están marcando una diferencia en el comportamiento de la pandemia de VIH. En países como el Reino Unido y Estados Unidos, la población blanca ha registrado una disminución en los nuevos casos, a diferencia de la población afrodescendiente.

Recursos limitados

Las complicaciones del sida se llevaron una vida cada minuto en 2021, contabilizando 650 mil muertes, a pesar de la existencia de tratamientos antirretrovirales efectivos, además de herramientas para prevenir, detectar y tratar infecciones oportunistas.

El reporte muestra también que los esfuerzos dedicados a asegurar que todas las personas con VIH tengan acceso al tratamiento que les salva la vida están flaqueando. El número de personas en tratamiento antirretroviral creció más lentamente en 2021 que lo que había aumentado en la anterior década.

Todavía hay 10 millones de personas que no tienen acceso al tratamiento contra el VIH, y sólo la mitad (52%) de las niñas y los niños que viven con VIH puede acceder a estas terapias. Esto significa que la brecha en la cobertura de tratamiento entre menores y adultos se está incrementando, en lugar de reducirse.

En su discurso, Winnie Byanyima subrayó la importancia de la voluntad política para cambiar el rumbo de la epidemia de VIH. Si al mundo le importa empoderar a las niñas, detener las muertes por sida entre las y los menores y salvar vidas en lugar de criminalizarlas, entonces “la respuesta al sida debe ser reencaminada”.

Es el momento, agregó, para demostrar la solidaridad internacional y que las naciones cumplan sus compromisos. “Es posible terminar con el sida para 2030, como el mundo lo ha prometido”, sentenció, “pero se necesita valor para lograrlo”.

En AHF América Latina y el Caribe tenemos un compromiso para llevar servicios de VIH/sida a las poblaciones que más lo necesitan. Desde nuestro frente, convocamos a la comunidad internacional a no ignorar este llamado para reencauzar esfuerzos y evitar la pérdida de millones de vidas debido al sida.