VIH y Alimentación: Estrategias para Mantener el Placer de Comer

Sheila
Sheila

Comer es un placer que en ocasiones se ve trastocado por diversos tratamientos médicos, entre ellos los que están relacionados con el control del VIH.

Si acabas de iniciar el tratamiento antirretroviral, sabrás que los efectos secundarios relacionados con la alimentación están entre los más frecuentes de estos medicamentos. La buena noticia es que son más leves que los provocados por los antirretrovirales más antiguos, y desaparecen al cabo de poco tiempo, lo que los hace más llevaderos.

Pero el hecho de que estas molestias sean poco intensas no significa que no puedas hacer algo para remediarlas. Por el contrario, es bueno que lo abordes pues de esta manera no tendrás la tentación de interrumpir el tratamiento por una incomodidad que, a final de cuentas, será temporal.

Sobre este tema, la organización civil God’s Love We Deliver, situada en la ciudad de Nueva York, brinda algunos consejos para manejar los síntomas que pueden interferir con el disfrute de tu comida habitual.

Consejos para Mejorar el Sabor de la Comida con VIH

Varios factores pueden producir un cambio de sabor en los alimentos: el hábito de fumar; las infecciones respiratorias (como la gripe o la influenza): lesiones en la boca, la cabeza o la nariz; tratamientos de radioterapia o quimioterapia; otros fármacos, y la boca seca (xerostomía).

Para mejorar esta situación, una opción es lavar dientes y lengua antes y después de cada comida, con un cepillo de dientes suave. También puedes enjuagar tu boca antes de comer con un poco de bicarbonato de sodio mezclado con un vaso de agua tibia (no lo tragues).

Otra opción es cocinar con orégano, albahaca o jugo de limón. También puedes entumecer la boca antes de comer con algo frío, como paletas heladas o frutas congeladas.

Si el problema es un sabor metálico cuando comes, puedes tomar jugos ácidos como de arándano o de naranja antes de empezar a comer; esto ayudará a enmascarar ese gusto característico.

Superando la Dificultad para Tragar con Estrategias Prácticas

La dificultad para deglutir o pasar los alimentos puede tener diferentes causas, pero en cualquier caso es importante acudir a consulta médica para identificar qué lo está provocando. Según la causa que se identifique será el tratamiento a seguir.

Mientras esperas el día de tu consulta, puedes tomar algunas medidas para facilitar esta acción. Por ejemplo, opta por comidas suaves como purés, carnes molidas, huevos, avena o frutas enlatadas. Si vas a tomar sopa o caldo, sírvela en un vaso en lugar de un plato.

Para tomar líquidos puedes usar una pajilla. Trata de hacer licuados completos para obtener suficientes nutrientes que no sean en comida sólida. Considera prepararlos combinando fruta, proteína y algún extra como los frutos secos.

Por el contrario, evita comidas pegajosas como la crema de maní y las pasas, y las comidas secas como pan tostado o galletas. Tampoco tomes comidas muy calientes. Los platillos picantes y las carnes duras o fibrosas quedarán fuera de tu menú por el momento.

Nutrición y Hidratación para Adultos Mayores con VIH

Gracias a la efectividad y seguridad de los tratamientos antirretrovirales actuales, las personas con VIH tienen una esperanza de vida muy similar a la de la población general, por ende, cada vez más llegan a una edad mayor de los 50 años.

Las personas con VIH que están en la etapa de madurez o que llegan a la tercera edad desarrollan las mismas afecciones relacionadas con el proceso de envejecimiento que aquellos que no viven con el virus, pero a esto se debe sumar que el sistema inmunológico también envejece, por lo que la recuperación de ciertas condiciones puede ser más lenta o más difícil.

Una nutrición apropiada es incluso más importante en esta etapa de la vida, pero a la vez es muy fácil que la persona descuide este aspecto debido a los cambios en su cuerpo. Por eso, hay que tener presente que los adultos mayores con el VIH necesitan más proteína para mantener su masa muscular.

Además, mantener un peso saludable te ayudará a retrasar la aparición de complicaciones como la hipertensión arterial, la diabetes o la enfermedad cardiovascular.

Otro aspecto fundamental es la hidratación. Las personas adultas mayores suelen deshidratarse con más facilidad y sienten menos sed. Un indicador de buena hidratación es el color de la orina, que debe ser amarillo claro y transparente; si notas cambios en ese aspecto, consúltalo con tu equipo médico.

Recuerda que vivir bien con VIH es posible y una realidad para muchas personas. Si ya tienes un diagnóstico y no has comenzado tu tratamiento, no esperes más, en AHF América Latina y el Caribe podemos ayudarte a obtenerlo. Sólo acércate a nuestras oficinas en tu país o escríbenos por Whatsapp y conoce nuestros servicios.